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sábado, 22 de mayo de 2010

Cosas horribles

Ella ya tomó la decisión de que algo horrible va a pasar. Ya se hicieron los arreglos correspondientes y se pagó a la casualidad para que mandara un disfraz. Ella ya decidió que alguien va a morir, que una ola se levantará cuarenta metros y se comerá sólo a los que quiere. Alguien chocará y a alguien más le dará un cáncer incurable. Ella ya decidió que su hija va a sufrir, que sus ojos se secarán de tantas lágrimas que va a perder es este juego de cosas horribles. La decisión ya esta tomada y ahora es la angustia la que carcome sus piernas en la espera de que estas cosas horribles sucedan. La casualidad, sin embargo, juega por su cuenta y confunde su papel con la maldad del universo. Ella no distingue y sólo confirma, lo que hace tantos años, decidió: alguien va a morir y no habrá lágrimas para llorar (se agotaron en la angustia de esperar cosas horribles).

martes, 27 de abril de 2010

Un soplido

Polvo. El cajón está lleno y vacío de tantas cosas. Pero el polvo nunca falta, hay de más, para todos y para otros.
Polvo para compartir.
En navidad mi madre lo mete en bolsitas y lo regala a las primas, ellas se ponen contentas y llegan a sus casas a guardarlo con el polvo de sus propios cajones.
Hoy abrí los ojos y el polvo me había abandonado. ¿A dónde pudo ir sin ser visto? ¡Era tanto y tan hermoso! Lleno de partículas de grises tan diversos.

Extraño mi polvo. Mi cajón se siente vacío, hueco, triste…
Para hacerlo sentir mejor me metí en él para llenarlo. No soy polvo pero peso.

lunes, 29 de marzo de 2010

Conversación entre hermanas

-¿Qué pensarías si ahorita empiezo a caminar sobre el agua y me voy?
-A mí ya pocas cosas me sorprenden.
-Yo creería que estoy soñando o que ya me volví loca.
-Magia. Maravilla. Si me pasara a mí creería que ya me convertí en una maga. No, no en una loca.





silencio mientras una se aleja caminando sobre el agua

lunes, 18 de enero de 2010

Un regalo

Observa



Sopla

Enero

Un mes que en su cinco letras borra el tiempo y dibuja un inicio. Los abrigos llegaron a mi puerta, sin ganchos, volando y bien planchados.
Puedo decir que este año no he llorado (si es o no cierto, no importa... puedo decirlo).
Llega el frío, el blanco y el hielo forra las paredes. Los sillones se vuelven más bonitos y los cojines se vuelven anfitriones. Mi café es más cargado en enero, duermo menos y sueño más. En enero se duerme “juntos”, más pegados, pero al mismo tiempo es enero el que congela los lazos y mata al alcatraz que un día me regalaron.
Enero me vuelve más vieja, me trae regalos y me da las alas de un año, los plumones para dibujar semanas, las nubes de muchos días y el paragüas que fingirá protegerme de la lluvia.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Humo adentro

Yo no soy de humo pero hoy, tengo unas ganas inmensas de fumar.
Quiero saber cómo se siente ser la puerta que deja escapar a lo escapable
(quizás el humo me permita ser menos pared)

Quiero que el humo salga
por mi boca
por mis orejas
por mi nariz
por mi ombligo
por mi sexo
por donde pueda.

¡Qué me envuelva!

Yo no soy de humo pero hoy…
tengo unas ganas inmensas de fumar.

domingo, 18 de octubre de 2009

Cualquiera

Sólo quería pensar en la banqueta
y pense en zapatos, tierra, plantas, manchas, hormigas, cemento, gris...
Sólo quería pensar en la banqueta
e imagine lo subterrraneo:
las ratas, la mierda, el olor...
Yo sólo quería pensar en la banqueta
y pensé en la nubes. Tan altas.
Escalón que separa los tacones de las ruedas
banqueta pisoteada por el aire, por la lluvia, por tus pies...
Yo sólo quería pensar en la banqueta
y la banqueta me hizo llorar.

No me gusta que las banquetas sean tan secas.