Mar
viernes, 6 de mayo de 2011
Descalza
Andar descalza por el mundo me ayuda a sentir más. Justo ayer caminé por un camino lleno de lodo y hace una semana un camino de arena. Mis sentimientos no se pueden desprender del camino que camino descalza. Las lagrimas se sienten más pisando el mar y las ausencias (la tuya) se sienten en el cemento de las calles, mejor dicho: es sus grietas.
lunes, 7 de marzo de 2011
Jugaron a no irse
“Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.”
Jaime Sabines
Se juraron no dejarse. Él tomó su mano y ella la apretó tan fuerte que se fundieron hasta convertirse en una. Una mano que nunca se dejaría. Lo malo de estar tan cerca es que cuando ella quería meterse en una caja se encontraba con un cuerpo que no era suyo. Un cuerpo que no entendía la necesidad de meterse en una caja.
Se juraron no dejarse. Se abrazaron para no perderse y ella acabó sin norte pidiendo instrucciones para llegar al desierto. Pidiéndoselas a unos brazos que abrazaban un mar de mujer.
Se juraron no dejarse. Su boca besó su boca y en algún momento (no puedo decir cuál) sus bocas besaban aire. Un aire con forma de una sola boca que se encontraba con el sueño de la boca perfecta, la boca que nunca se debe de dejar. Boca de polvo, de aire, de una promesa no cumplida.
Se juraron no dejarse y apenas sintieron alas, volaron solos pero tocando la misma nube.
(Él juró no dejarla
y ella juró no dejarlo.
Ahora caminan solos
jurando que no se dejaron)
Jaime Sabines
Se juraron no dejarse. Él tomó su mano y ella la apretó tan fuerte que se fundieron hasta convertirse en una. Una mano que nunca se dejaría. Lo malo de estar tan cerca es que cuando ella quería meterse en una caja se encontraba con un cuerpo que no era suyo. Un cuerpo que no entendía la necesidad de meterse en una caja.
Se juraron no dejarse. Se abrazaron para no perderse y ella acabó sin norte pidiendo instrucciones para llegar al desierto. Pidiéndoselas a unos brazos que abrazaban un mar de mujer.
Se juraron no dejarse. Su boca besó su boca y en algún momento (no puedo decir cuál) sus bocas besaban aire. Un aire con forma de una sola boca que se encontraba con el sueño de la boca perfecta, la boca que nunca se debe de dejar. Boca de polvo, de aire, de una promesa no cumplida.
Se juraron no dejarse y apenas sintieron alas, volaron solos pero tocando la misma nube.
(Él juró no dejarla
y ella juró no dejarlo.
Ahora caminan solos
jurando que no se dejaron)
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de cosas que una cree que tiene que explicar,
para ti
lunes, 21 de febrero de 2011
De flores y floreros
Una flor cayó sobre mi cabeza y la rompió.
Su tallo ¡tan suave! taladró mi cráneo, convirtiéndome en el vil florero de una flor sin raíces.
Pero el daño no quedó ahí, el hoyo que la flor hizo, cuarteó mi cabeza hasta las orejas. Mi ojo derecho dejó de ver y el izquierdo sólo percibe sombras. De mi pelo mejor ni hablar.
¿La flor? Una gerbera roja que en vez de agua se nutre de recuerdos.
Es horrible ya no poder pasar desapercibida cuando camino por la calle; al parecer causa extrañeza que una mujer camine con una flor roja clavada en la cabeza. No me malinterpreten, la naturaleza puede hacer conmigo lo que quiera, lo que molesta es que la dichosa flor se burla de mí cada vez que encuentra una rosa marchita en mi memoria.
Su tallo ¡tan suave! taladró mi cráneo, convirtiéndome en el vil florero de una flor sin raíces.
Pero el daño no quedó ahí, el hoyo que la flor hizo, cuarteó mi cabeza hasta las orejas. Mi ojo derecho dejó de ver y el izquierdo sólo percibe sombras. De mi pelo mejor ni hablar.
¿La flor? Una gerbera roja que en vez de agua se nutre de recuerdos.
Es horrible ya no poder pasar desapercibida cuando camino por la calle; al parecer causa extrañeza que una mujer camine con una flor roja clavada en la cabeza. No me malinterpreten, la naturaleza puede hacer conmigo lo que quiera, lo que molesta es que la dichosa flor se burla de mí cada vez que encuentra una rosa marchita en mi memoria.
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martes, 15 de febrero de 2011
Un árbol con cintura
Quiero que mis piernas se alarguen. Que mis rodillas se encuentren por arriba de tu nariz. Quiero que mi pelo crezca y se haga verde. Un vestido café y zapatos de raíz. Que mis ojos no se vean, que se confundan con dos pájaros que decidieron descansar. Hojas que crecen, que sustituyen a las lágrimas y que en otoño deciden volar.
Pero hoy no es otoño,
hoy se vuelven frías,
hoy es invierno.
Las hojas se vuelven trasparentes, cristales. Este junio es como si fuera enero. Enero porque volví a nacer en forma de árbol. Quiero que te pierdas en un bosque, que me busques y que encuentres un árbol con forma de mujer. Quiero que te refugies en lo verde de mi pelo y que derritas las hojas, esas que caen en forma de cristal. Quiero que no me encuentres pero que siempre algo te recuerde que respiro, que lloro, que existo…
Quiero que nunca me veas pero que siempre me sientas. Que saborees mis lágrimas, esas que te encantaba provocar. Pero cuando pase el invierno esas hojas volarán y tú te morirás de sed.
Pero hoy no es otoño,
hoy se vuelven frías,
hoy es invierno.
Las hojas se vuelven trasparentes, cristales. Este junio es como si fuera enero. Enero porque volví a nacer en forma de árbol. Quiero que te pierdas en un bosque, que me busques y que encuentres un árbol con forma de mujer. Quiero que te refugies en lo verde de mi pelo y que derritas las hojas, esas que caen en forma de cristal. Quiero que no me encuentres pero que siempre algo te recuerde que respiro, que lloro, que existo…
Quiero que nunca me veas pero que siempre me sientas. Que saborees mis lágrimas, esas que te encantaba provocar. Pero cuando pase el invierno esas hojas volarán y tú te morirás de sed.
domingo, 6 de febrero de 2011
(tú)
Me gustan los paréntesis; son como un respiro después de una frase muy larga, una frase que te deja sin aliento y cansada de subir las escaleras. El paréntesis es la sensación que te da llegar al piso cincuenta y saber que la vista será maravillosa. Pero no se puede vivir en un paréntesis toda la vida. No se puede vivir enamorada creyendo ingenuamente que tu historia avanza hacia adelante.
Fuiste mi paréntesis, contigo la vida era linda, me sentía segura y sonreía. Por eso dejé de moverme. Me quedé quietecita esperando que nadie recordara que como cualquier paréntesis tienes que cerrarte. ¡Qué cerrarte a ti fuera como cerrar los ojos! Pero no… claramente eres más difícil que parpadear, eres más como llorar.
Un paréntesis te revela un secreto que sólo se lo repetirás a tu hija. Un momento en que nada importa y por eso no importaba estar ahí: sintiendo magia y olvidando que volar sola también es bueno para el alma.
Mi paréntesis se cerró. Ahora yo cierro los ojos sabiendo que al abrirlos no me queda más que seguir con lo que ya había empezado: mi historia.
Fuiste mi paréntesis, contigo la vida era linda, me sentía segura y sonreía. Por eso dejé de moverme. Me quedé quietecita esperando que nadie recordara que como cualquier paréntesis tienes que cerrarte. ¡Qué cerrarte a ti fuera como cerrar los ojos! Pero no… claramente eres más difícil que parpadear, eres más como llorar.
Un paréntesis te revela un secreto que sólo se lo repetirás a tu hija. Un momento en que nada importa y por eso no importaba estar ahí: sintiendo magia y olvidando que volar sola también es bueno para el alma.
Mi paréntesis se cerró. Ahora yo cierro los ojos sabiendo que al abrirlos no me queda más que seguir con lo que ya había empezado: mi historia.
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para ti
lunes, 31 de enero de 2011
Proceso de construcción
(porque hay noches en las que hay que construir)
Empezar con limpiar lágrimas pasadas (hay una cubeta especial para eso que cabe perfectamente en lo más profundo del closet y se consigue es cualquier tlapalería).
Recorrer los cajones de la conciencia (normalmente están llenos de polvo de recuerdos: hay que quedarse sólo con los bonitos y uno o dos malos que recuerden el porqué hay que volverse a construir).
El siguiente paso es complicado pero con un poco de esfuerzo se puede lograr: hay que quitarse las plantas de los píes y sustituirlas por nuevas que estén dispuestas a encontrar nuevos caminos (quedarnos mucho tiempo con las mismas puede resultar en nuestra contra porque suelen hacerse de rutinas)
Inmediatamente después hay que sanar los raspones de las rodillas, ponerles un poco de crema y decirles dos que tres palabras lindas (hay que tener siempre a las rodillas contentas).
Después hay que vaciar el estomago de las mariposas muertas para dejar espacio a las nuevas. Jarabe para que la voz no esté ronca. Se recomienda comprar lentes (los hay es versión invisible) de perspectivas diferentes y el toque final es cepillar el cabello (un cabello cepillado siempre ayuda).
*El proceso nunca dura lo mismo; a veces toma una noche y a veces cincuenta. Lo que sí es que hablar con alguien (de preferencia de confianza) siempre ayuda a entender cuándo es importante empezar.
Empezar con limpiar lágrimas pasadas (hay una cubeta especial para eso que cabe perfectamente en lo más profundo del closet y se consigue es cualquier tlapalería).
Recorrer los cajones de la conciencia (normalmente están llenos de polvo de recuerdos: hay que quedarse sólo con los bonitos y uno o dos malos que recuerden el porqué hay que volverse a construir).
El siguiente paso es complicado pero con un poco de esfuerzo se puede lograr: hay que quitarse las plantas de los píes y sustituirlas por nuevas que estén dispuestas a encontrar nuevos caminos (quedarnos mucho tiempo con las mismas puede resultar en nuestra contra porque suelen hacerse de rutinas)
Inmediatamente después hay que sanar los raspones de las rodillas, ponerles un poco de crema y decirles dos que tres palabras lindas (hay que tener siempre a las rodillas contentas).
Después hay que vaciar el estomago de las mariposas muertas para dejar espacio a las nuevas. Jarabe para que la voz no esté ronca. Se recomienda comprar lentes (los hay es versión invisible) de perspectivas diferentes y el toque final es cepillar el cabello (un cabello cepillado siempre ayuda).
*El proceso nunca dura lo mismo; a veces toma una noche y a veces cincuenta. Lo que sí es que hablar con alguien (de preferencia de confianza) siempre ayuda a entender cuándo es importante empezar.
jueves, 27 de enero de 2011
Categorías del polvo
Me he dedicado a catalogar el polvo
Hasta hoy:
-polvo de fotografías viejas
-polvo de cajones cerrados
-polvo de esquina
-polvo de abajo de la cama
-polvo de viaje
-polvo de libros
-polvo de ventana
-polvo de cortina
-polvo triste
-polvo sucio
-polvo que nos hace sentir no tan solos
-polvo invisible
-polvo de adentro del zapato
-polvo de carta
-polvo tuyo
-polvo de otro
-polvo de mesa
-polvo de silla
-polvo de repisa muy alta
-polvo del adorno de la abuela
-polvo de marco sin foto
-polvo de caja
-polvo de afuera
-polvo de adentro
-polvo de escondite
-polvo de cajita
-polvo de puertas
-polvo enamorado
-polvo de adioses
Hasta hoy:
-polvo de fotografías viejas
-polvo de cajones cerrados
-polvo de esquina
-polvo de abajo de la cama
-polvo de viaje
-polvo de libros
-polvo de ventana
-polvo de cortina
-polvo triste
-polvo sucio
-polvo que nos hace sentir no tan solos
-polvo invisible
-polvo de adentro del zapato
-polvo de carta
-polvo tuyo
-polvo de otro
-polvo de mesa
-polvo de silla
-polvo de repisa muy alta
-polvo del adorno de la abuela
-polvo de marco sin foto
-polvo de caja
-polvo de afuera
-polvo de adentro
-polvo de escondite
-polvo de cajita
-polvo de puertas
-polvo enamorado
-polvo de adioses
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