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miércoles, 15 de octubre de 2014

Excusas para llorar

Hay algo en el ambiente que hace llorar. Las responsables son unas partículas que
–algunos científicos– han nombrado Excusas.

Se ha identificado que las Excusas crecen en flores muertas estancadas en floreros sin agua por más de una semana. Es al querer tirar las flores para lavar el florero, cuando las partículas salen al ambiente haciendo que el aire se vuelva más pesado. Al contacto con el agua y con la sal las llamadas Excusas se cristalizan. Estos cristales son los que ingresan por la nariz provocando estornudos, lágrimas (agua con sal) y ganas de no ir a trabajar.

Los llamados científicos –que no saben qué hacer– han puesto al mundo entero en estado de alerta y piden a la población abstenerse –en la medida de lo posible– de llorar, siendo el llanto un factor importante en la cristalización de las llamadas Excusas.

Las manifestaciones por defender el derecho a la libertad del llanto no se hicieron esperar y argumentan que llorar o no llorar es una decisión personal y que el hecho no puede ser obligado por el estado, ni por el ambiente.

Excusas, dicen los científicos.

Los intelectuales difieren con el nombre otorgado ciéntificamente diciendo que de científico no tiene nada y han bautizado a este fenómeno como Recuerdo. Yo – sin ninguna validez científica ni intelectual– lo llamé con tu nombre y apellido: tu recuerdo es la excusa perfecta para llorar por algo que no eres tú.

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